El Poder Duradero

El Artículo 1600 del Código Civil de Puerto Rico, 31 L.P.R.A. sec. 4421, define el mandato como un contrato mediante el cual se obliga una persona a prestar algún servicio o hacer alguna cosa por encargo de otra.  En otras palabras el poderdante designa una o más personas para que lo represente.

El mandato puede ser expreso o tácito.  Cuando el mandato es expreso puede darse por instrumento público o privado, Art. 1601 C. Civ. P.R., 31 L.P.R.A. sec. 4422.

El alto costo de los cuidados que requieren los envejecientes convierte en una necesidad la buena administración de sus bienes y propiedades inmuebles.  Por esta razón, la Ley Número 25 del 18 de enero del 2012 creó la figura del Poder Duradero.  En Estados Unidos esta figura se conoce como Durable Power Attorney.  El Poder Duradero es aquel mandato para la administración de sus bienes y cualquier otro asunto.

El surgimiento de esta figura jurídica en el derecho puertorriqueño, le permite a una persona en estado lúcido, otorgarle un poder a una persona de su entera confianza y el mismo permanecerá válido y eficaz aún cuando el mandante haya adquirido alguna enfermedad que lo incapacite  o  sea declarado incapaz por el tribunal.

En la escritura donde se establece el Poder Duradero deben describirse minuciosamente las propiedades inmuebles de las que el mandante sea dueño, total o parcialmente.  El mandante también debe especificar las facultades que desea otorgar sobre las propiedades y debe disponer expresamente que la representación surtirá efecto aún cuando ocurra su incapacidad posteriormente.  El Notario deberá añadir una cláusula en la que haga constar que le explicó y advirtió al mandante las consecuencias del Poder Duradero.

Si en el Poder Duradero el mandante protege de forma especial su residencia, cuando el mandatario considere necesario venderla, deberá obtener del tribunal una declaración judicial de incapacidad del mandante, el nombramiento de un tutor y la autorización para vender la propiedad.

El Artículo 1623 del Código Civil de Puerto Rico, 31 L.P.R.A. sec. 4481, establece que el mandato termina por:

  • Revocación
  • Renuncia del mandatario
  • Muerte, quiebra o insolvencia del mandante o del mandatario.
  • Incapacidad del mandante para administrar sus bienes. (Excepto en los casos que se haya otorgado un Poder Duradero.)

El Poder Duradero es una herramienta útil que le permitirá a las personas de edad avanzada decidir con anticipación su futuro, evitando así, ser despojados viciosamente de sus bienes y propiedades inmuebles al incapacitarse.

Por: Lcda. Silka A. Sepúlveda Ramos

lcdasepulvedaramos@gmail.com

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