La Moda también tiene sus Derechos!!!

“Fashion Law” o el Derecho de Moda, es una rama del derecho que cubre todo el campo de la moda, desde reconocidos diseñadores, diseñadores noveles, modelos, agentes de talento, fotógrafos, concursos, agencias de publicidad, academias de modelaje, el comercio de la moda y la manufactura, revistas, catálogos, entre otros. De esta forma incluye, pero no se limita a ramas tales como propiedad intelectual, contratos, comercio internacional, marcas registradas, mercadeo, finanzas, reglamentaciones gubernamentales y derechos civiles.  Nuestra legislación civil, elaborada hace más de cien años, parece tener cierta deficiencia en esta área, y parece ser que el diseño de moda no goza de la misma protección intelectual como sucede en otras áreas, la realidad es que es un campo que no está desprotegido por la ley.  El Derecho es dinámico y evolutivo para acoplarse a las necesidades sociales actuales, y eso es bien conocido por la rama legal y sus profesionales.  El Derecho surge de la discusión para buscar aquello que es justo, razonable o legítimo, pero necesitamos crear precedente en Puerto Rico para comenzar a crear normas sobre el “Fashion Law”.

¿De qué forma vamos a promover el arte, la creatividad de los diseñadores y el esfuerzo de los modelos, si no se toma control y protección de dicha creatividad y servicios?  Como profesionales del derecho y lo jurídico, mientras más eduquemos al profesional de la moda en estos aspectos, menor la incidencia de la violación de derechos a dichos profesionales. Mientras más los medios distribuyan la información, los profesionales de la moda se sentirán con más seguridad para poder exigir sus derechos.

En primera década del siglo 21, la industria de la moda tuvo que realizar ajustes a los derechos de propiedad intelectual. Desde el WTO (Word Trade Organization)  al WIPO (World Intellectual Property Organization), debido a diversidad asuntos y controversias que se convirtieron en parte de la agenda mundial.Como resultado, Estados Unidos y otras naciones han re examinado la relación entre el derecho y la moda.

Un enorme reconocimiento cultural de la moda como expresión creativa y la difusión de diseños originales a todos los niveles de la industria creó especial atención hacia los diseñadores de moda en el aspecto de la protección legal de sus diseños.

En Estados Unidos desde hace más de diez años se han litigado diversidad de casos en ésta área. Internacionalmente, en ausencia de una ley específica, observamos cómo los diseñadores han creado extrajudicialmente en su subcultura,  su propia forma de proteger la creatividad y mitigar los efectos que tiene el plagio y copias de sus diseños.  De esta forma, existen normas sociales en la cultura de la moda donde el diseñador “copión”, afectará su reputación seriamente por su actuación anti-ética. Ejemplo de esto fue el caso del diseñador Nicolás Ghesquiere, quien en el 2002 presentó como parte de su colección de primavera, una copia idéntica de una pieza del, en aquel momento, no muy famoso diseñador Kaisik Wong.  Ésto causó en la comunidad de la moda y los medios, un gran escándalo, el cual, de entrada, afectó la posible fama y carrera del diseñador.  La importancia de esta desaprobación social fue altamente resaltada en un caso en Francia llevado por Yves Saint Laurent en contra del estadounidense Ralph Lauren por la copia de un diseño de un tuxedo sin mangas. El diseñador Ralph Lauren no sólo fue multado, sino que le fue ordenado a publicar la decisión del Tribunal en diez diferentes medios de comunicación lo que ciertamente afectaría su reputación.

Una opción que pueden tener los diseñadores para proteger sus creaciones, es registrarla. El no registrar la creación no es un elemento que cause una desprotección ante la ley, pero es en sí un elemento de muchísimo peso a la hora de exigir derechos y que podría hacer la diferencia en el resultado de un caso. Los derechos de autor existen independientemente de su registro.

Registrar una creación de un diseño o “trade-dress”, subcategoría del “trade-mark”, se realiza en base a procesos, remedios y el registro de derechos exclusivos de un autor sobre su obra, a través de la Ley Núm. 55 de 9 de marzo de 2012, sobre Derechos Morales de Autor.  Los procesos de registro de una obra requieren diversidad de requisitos.  Para proteger un “trade-dress” requiere probar una serie de elementos en derecho para que el caso prospere. Sin embargo, esto no nos limita a recurrir a otros procedimientos legales o extrajudiciales que existen en nuestro sistema como la mediación de conflictos, negociación y el arbitraje.

En orden de obtener resarcimiento económico en casos de violación a los derechos de autor de un diseño de moda, entre los elementos para probar daños encontramos dos importantes elementos, sin limitarnos solo a estos:  la funcionalidad de la pieza y el probar elementos de confusión post venta hacia la decisión del consumidor al adquirir el articulo. La “confusión post-venta” se refiere a que la pieza sea confundida con otra ya existente en el mercado de tal forma que un consumidor pueda confundirse y seleccionar comprar la copia en vez de la original, o decida comprar las más barata ante la más cara. Con estos dos y otros tantos elementos, si logramos probar pérdidas económicas podemos decir que tenemos en nuestras manos un caso sobre derechos de autor en “Fashion Law”.

Es inevitable que los derechos de propiedad sean parte de la creación del hombre, y en el aspecto de la moda se está desarrollando el “Fashion Law”. La moda es un arte, y si no luchamos en contra de la violación de derechos hacia este arte, lo convertiremos en un arte decadente y un arte decadente podría colaborar en la construcción de una cultura decadente.

© Rubén Pazo (Presidente del Fashion Law Student Association PUCPR)

fashionlawpr@gmail.com
pazolaw@gmail.com

 

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